Scoring Crediticio: Qué es y Cómo Funciona el Sistema de Calificación en Argentina
En el sistema financiero argentino, la decisión de otorgar un préstamo, una tarjeta de crédito o incluso un alquiler, raramente depende de la intuición de un ejecutivo de cuentas. Esta decisión se basa en una herramienta estadística precisa y objetiva: el Scoring Crediticio.
Comprender la mecánica detrás de este puntaje es fundamental para cualquier persona que desee acceder a financiación en condiciones favorables y evitar el rechazo sistemático de los bancos.
¿Qué es el Scoring Crediticio?
El scoring es un modelo matemático que asigna un puntaje numérico a cada individuo. Este número representa la probabilidad estadística de que esa persona pague sus deudas en tiempo y forma en el futuro.
A diferencia del “Veraz” (que popularmente se asocia solo con estar en una “lista negra”), el scoring es dinámico. No se trata solo de si se tiene una deuda impaga o no; evalúa cómo se comporta el individuo con sus obligaciones. Las entidades financieras, fintechs y empresas de servicios consultan bases de datos (como la Central de Deudores del BCRA, Nosis, Veraz o Fidelitas) para obtener este perfil antes de aprobar cualquier solicitud.
La Clasificación del BCRA: La Base del Sistema
Más allá de los puntajes privados, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) establece una escala de clasificación de deudores que es pública y determinante. Esta escala mide el nivel de cumplimiento y los días de atraso en los pagos:
- Situación 1 (Normal): El cliente cumple puntualmente o con atrasos no mayores a 31 días. Es el estado ideal.
- Situación 2 (Riesgo Bajo): Atrasos de entre 31 y 90 días.
- Situación 3 (Riesgo Medio): Atrasos de entre 90 y 180 días.
- Situación 4 (Riesgo Alto): Atrasos de entre 180 y 365 días.
- Situación 5 (Irrecuperable): Atrasos superiores a un año.
Caer en situación 3, 4 o 5 excluye prácticamente al individuo del sistema bancario formal.
Factores que Impactan en el Puntaje
El algoritmo del scoring se alimenta de diversas variables para construir la calificación final:
- Historial de Pagos: Es el factor más pesado. Pagar tarde, aunque sea unos días, o realizar pagos parciales (pago mínimo de la tarjeta), afecta negativamente el puntaje.
- Nivel de Endeudamiento: Se analiza qué porcentaje de los ingresos del individuo está comprometido con deudas vigentes. Tener las tarjetas de crédito “al límite” reduce el scoring, ya que implica un mayor riesgo de default ante cualquier imprevisto.
- Antigüedad Crediticia: Un historial largo y positivo es mejor que uno corto. Las entidades valoran la consistencia en el tiempo.
- Consultas Recientes: Si una persona solicita préstamos en cinco bancos diferentes en una misma semana, el sistema interpreta esto como una “desesperación por liquidez”, lo que baja el puntaje preventivamente.
Habiendo desglosado cómo el sistema evalúa y etiqueta a los consumidores financieros en Argentina, surge la necesidad de la acción. El scoring no es estático; se construye y se repara. En la Parte 2 de esta guía, se detallarán las estrategias concretas para mejorar la calificación crediticia y salir de las situaciones de riesgo.
